Los casos positivos de coronavirus en Puerto Rico bajan a 915 tras verificación de datos duplicados

El Departamento de Salud informó que se cortaron en exceso 383 pruebas positivas del COVID-19 por lo que la cantidad acumulada de casos positivos se sitúa ahora en 915 contagios identificados con pruebas diagnósticas.

La corrección, sin embargo, no es definitiva en la medida en que se siguen verificando los números por personal del Departamento de Salud y el Instituto de Estadísticas de Puerto Rico. En este esfuerzo estarán comparando información con los municipios que administran pruebas diagnósticas para mejorar la información disponible.

El ajuste cubre los datos disponibles hasta el 19 de abril.

El secretario de Salud, Lorenzo González Feliciano, reconoció que esto debe trastocar un poco los modelos que proyectaban curva de contagios alcanzando si pico en o antes del 8 de mayo. El gobierno estima que en todos los Estados Unidos, los contagios deben estar llegando a su base para principios de junio. Por eso su expectativa de que los decretos de distanciamiento social se mantengan en mayor o menor grado al menos hasta esa fecha.

Los problemas en el manejo de los datos ocurren en momentos en que desde el sector privado se comienza a presionar para que comience a eliminar el cierre forzoso a comercios e industrias, medida que junto al toque de queda, figura como las principales herramientas del gobierno para combatir la enfermedad que en Puerto Rico ha matado a 64 personas y más de 175,000 muertes a nivel mundial.

González Feliciano, sin embargo, informó sobre las primeras gestiones de identificación de contagiados y rasteo de los expuestos como estrategia para prevenir infecciones. En este proceso, conocido popularmente como “contact tracing” el gobierno ha identificado 1,233 personas expuestas a la enfermedad de las cuales han logrado establecer contacto con 1,047, cifra que representa un 84.9%. Estas personas, junto a las que llegan a Puerto Rico a través del aeropuerto Luis Muñoz Marín están siendo monitoreadas y se les pidió que se mantengan aislados, se informó.

Por otro lado, el jefe de Salud informó que a cuatro pacientes en hospitales de Puerto Rico se les administró plasma proveniente de la sangre de personas recuperadas de la enfermedad con la expectativa de que los anticuerpos del sanado ayuden al enfermo. Se trata de una iniciativa experimental que encabeza el hospital Mayo Clinic y la Cruz Roja Americana, a la que los bancos de sangre del Centro Médico de Río Piedras y de Servicios Mutuos están participando. El secretario indicó que uno de los pacientes beneficiado estaba en un hospital de Bayamón y otro en la instalación médica del Hospital de Veteranos en San Juan. No se informó dónde estaban convaleciendo los otros dos pacientes que recibieron plasma.

González Feliciano indicó que otros hospitales que quieran participar en el tratamiento experimental pueden suscribirse en el portal de la iniciativa. El funcionario indicó que los recuperados de COVID-19 pueden donar hasta cuatro veces plasma. El ejecutivo recordó que también los abastos de sangre están limitados por lo que exhortó que, las personas que puedan donar, lo hagan.

Durante la conferencia de prensa se cuestionó mucho sobre la capacidad de reabrir la economía y poco a poco regresar a la normalidad cuando la cantidad de pruebas por habitante en Puerto Rico continua relativamente baja.

González Feliciano reconoció que han confrontado dificultades obteniendo los químicos reactivos que se necesitan para algunas pruebas diagnósticas. No obstante, indicó que tienen disponible tanto pruebas para detectar anticuepos como la presencia del virus en la persona, y reiteró que trabajan para ver por qué los médicos no están ordenando con más frecuencia estos estudios. Por ejemplo, de las 100,000 pruebas repartidas hace una semana, se habían usado, hasta el sábado, unas 5,000.

El funcionario, quien también dirigía el Departamento de Salud cuando la pandemia de la influenza AH1N1, indicó que, a corto plazo, pueden haber modificaciones a las medidas de distanciamiento social, pero que deben permanecer hasta junio, cuando se espera que se reduzcan los contagios en Estados Unidos.

“Lo que no puede ocurrir en Puerto Rico es las playas abiertas como en Florida o como en Georgia con salones de belleza y de masajes abiertos. Eso no es prioridad en este país”, dijo el titular de Salud.

El secretario de Desarrollo Económico y Comercio (DDEC), Manuel Laboy, indicó, por su parte, que hasta el momento lo que se hace es crear planes y evaluar recomendaciones para de cara a esa eventual reapertura del comercio cerrado forzosamente para mitigar los contagios. Aseguró que en las conversaciones se tiene como premisa que la salud de los habitantes es más importante que la actividad económica.

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